sábado, 26 de julio de 2008

Desastrería

Hacemos un traje con retazos de vida ajena, con el único objetivo de ser exclusividad de Armani.
Vaya lujoso fracaso de los diseñadores de vidas perfectas.

No somos más que una aguja enhebrada por la inseguridad de coser bien.

1 comentario:

Juan Pablo da Rocha dijo...

Me encantó este retazo.
Un pensamiento proundo vestido de poesia.
un abrazo